Hola, soy Lex, el chico sobre el que has leído esta historia. Me ha llevado más de un año escribirla y la publicación de los capítulos no ha sido todo lo regular que a mi me hubiera gustado, pero así ha sido, entre la universidad y las crisis artísticas así no hay quien acabe un relato.
Aquí acaba mi historia, al menos mi historia de lágrimas y mi historia de lluvia, mi vida ha seguido desde entonces y continúa todavía. Sigo teniendo problemas, otros problemas, que quizás merecería la pena contar, pero que no voy a hacerlo, porque no quiero aburriros otra vez con ellos. Si he escrito este pequeño retazo de mi vida ha sido porque necesitaba hacerlo, o al menos lo necesitaba cuando empecé a escribirlo. En estos tiempos difíciles la escritura ha sido para mí una gran vía de escape, siempre hay cosas que necesitas decir, pero hay cosas que no basta decirlas sin más, hay cosas que necesitas que perduren.
Los hechos que acabas de terminar de leer supusieron para mí un punto de inflexión en mi vida, la transición entre el antiguo y el nuevo Lex. No se cuál es mejor de los dos, pero el anterior me hacía sufrir y por eso creo que he hecho bien en eliminarlo y no me arrepiento. Como he dicho, ahora también tengo problemas, pero es en la forma de afrontarlos donde se encuentra la clave. Es decir, en la vida siempre llueve y siempre hay lágrimas y es muy importante tener eso en cuenta y saber lidiar con ello.
Esa lección la aprendí entonces y no quiero olvidarla. Escribiendo esto quiero que se quede grabada a fuego en mí. No en vano es el primer relato que consigo terminar, así que eso se suma a los sentimientos que me traen el leerlo.
En fin, no voy a hablar sobre la calidad literaria pues soy un escritor novel y se que eso se nota. Además, no pretendo escribir ningún best-seller , ni ganar ningún premio, solo pretendo desahogarme y que guste a unas pocas personas( que estoy seguro que son los únicos que lo han leído y lo leerán ).
Por último, me gustaría agradecer a todos los personajes del relato, por ayudarme, a veces sin siquiera saberlo, a pasar ese mal trago y configurarme como la persona que soy ahora. Gracias a todos.
Si señor, no llegué a concoer al Lex de antes pero el de ahora es genial así que para mi has hecho un buen cambio, así que continíia como el Lex que conozco.
Qué bien, qué chula te ha quedado (ruido de gente aplaudiendo). Siempre me gustó tu forma de canalizar la frustración, es la mejor manera de encontrar el lado positivo de las experiencias. Así pues, yo, usurpando la habitación y el portátil de mi hermana, te digo: bravo, bravo, bravissimi!
Espero sinceramemte que tu musa posea una buena capacidad pulmonar para que siga inspirándote historias, que nosotros nos ocuparemos de leerlas y de comentar (y de criticarlas, síii, muajajaXD).
Un saludo muy poco cordial y, evocando una de las canciones que sonó en Nochevieja aquel año, diré: “Que el ritmo no pare, no pare, no. Que el ritmo no pare. Xun, xun, xun”
XD