Todo ha comenzado esta mañana, cuando he ido a una conferencia sobre la creación de empresas en el ámbito de la Psicología. Los ponentes de la conferencia eran tres, uno nos ha hablado de cómo formar una clínica, otro sobre Recursos Humanos (RRSS) y por último nos han pedido casi de rodillas que nos dediquemos al I+D+i.
Como es evidente, el gran optimista del día ha sido el tipo que nos vendía los RRHH como una gran opción a la que dedicarse y ciertamente, lo es, teniendo en cuenta las salidas al mercado laboral, y es que no todos los psicólogos van a estar sentados escuchando las penas de un hombre tumbado en un diván, hay mucho trabajo ahí fuera para el psicólogo que quiera recogerlo. Todas las empresas tienen una sección de RRHH, y es muy necesario que esa sección funcione bien, para que la empresa funcione bien(o más bien, para que funcione mejor).
¿Pero qué pasa si yo quiero hacer honor al estereotipo y dedicarme a escuchar las penas de la gente? ¿Qué pasa si quiero montar una clínica y ayudar a la gente a superar sus problemas? Ahí es cuando todo se vuelve oscuro y te preguntas si de verdad merece la pena el esfuerzo que vas a tener que desempeñar, ya no para tener trabajo, si no para tener el título.
Todo comenzó con la ley 44/2003 de Ordenación de las Profesiones Sanitarias, en la cuál no se reconoce a la psicología como una profesión sanitaria. Lo que si se reconoce es la Psicología Clínica como tal, entonces…¿Qué tengo que hacer para ser Psicólogo Clínico? Muy sencillo, terminar tu carrera de psicología y hacer todos los cursos y másteres que puedas sobre el tema, y a ser posible hasta sacarte el doctorado. ¿Y despues de eso? ¿Seré psicólogo clínico? Por supuesto que no, eso sería ponerte las cosas fáciles y hacer las cosas con lógica, por eso se les ocurrió crear el maravillosisimo PIR. El PIR(Psicólogo Interno Residente), en principio puede parecer similar al MIR, su “equivalente” en medicina, pero nada más lejos de la realidad. El PIR es un exámen que no solo tienes que aprobar, si no que tienes que estar entre las 100 mejores notas (normalmente hay unas 100 “plazas”) para obtener el título. ¿Qué quiere decir esto? Pues que el psicólogo clínico es el único pardillo que tiene que pasar unas oposiciones, no ya para tener trabajo, si no para tener su título.
Por un maldito trozo de papel te tienes que pelear contra toda una convocatoria de miles de psicólogos(las 100 plazas son para toda España) y para colmo, el hecho de tenerlo no te garantiza el trabajo. Sobra decir que me parece horrible, teniendo en cuenta la escasez de psicólogos clínico que hay, que en vez de favorecer su inserción en el mercado laboral, lo que se haga es poner piedras en el camino.
El Colegio de Psicólogos lleva años luchando contra eso y espero que se llegue a algo, pero a algo más que ampliar las plazas. Si quieren que pase un exámen para tener el titulo, yo lo paso, no me importa, pero el hecho de que haya plazas, como si de unas oposiciones se tratase, me parece absurdo y anticuado. A saber la cantidad de psicólogos clínicos competentes hay en España y están desaprovechando su esfuerzo y sus conocimientos sin poder ejercer su profesión.